La Unión Europea reduce los límites de cadmio y plomo en alimentos

La Unión Europea reduce los límites de cadmio y plomo en alimentos

La Comisión Europea de Salud y Seguridad Alimentaria ha establecido nuevos niveles máximos de cadmio y plomo en productos alimenticios. Estos nuevos límites entraron en vigor a finales de agosto. Sin embargo, todos los productos afectados que hayan sido comercializados antes de dicha entrada en vigor podrán permanecer en el mercado hasta el 28 de febrero de 2022.

QUÉ SON CADMIO Y PLOMO

Cadmio y plomo son dos metales pesados que se encuentran en el medio ambiente de forma natural, siendo normalmente subproductos derivados de actividades como minería y fundición.

Ambos pueden llegar a acumularse en suelos y aguas pasando a los alimentos. Por ello la mayor fuente de exposición humana a estos es la alimentación, considerándose un riesgo alimentario. Es por ello por lo que desde la Comisión Europea se trabaja en aras de reducir la presencia de contaminantes de metales pesados en los alimentos.

POR QUÉ SUPONEN UN RIESGO SANITARO

Tanto el cadmio como el plomo suponen un riesgo sanitario debido a que los dos han sido catalogados como carcinógenos en humanos presentando además efectos tóxicos, daños renales y cardiovasculares o incluso la muerte.

DÓNDE SE PUEDEN ENCONTRAR

El cadmio se puede encontrar en el medio ambiente: en suspensión en el aire en forma de partículas, en el agua puede aparecer como ion libre o formando complejos con otras sustancias y en el suelo se puede presentar de manera soluble e insoluble formando complejos con compuestos del suelo de carácter orgánico e inorgánico. Por otro lado, el plomo se puede encontrar en el aire a través de la minería o debido a  su uso en diferentes materiales como tuberías, soldaduras, fabricación de baterías, pinturas y gasolina, estos dos últimos prohibido su uso en la actualidad. En el agua, el plomo puede presentarse asociado a distintos materiales o en forma iónica dependiendo del pH, la salinidad y los procesos de biotransformación y en el suelo debido a la deposición de partículas desde el aire por emisiones de las industrias.

Los grupos de alimentos que contribuyen a una mayor exposición al cadmio en la dieta son los cereales y productos de cereales no por su alto contenido sino por su alto consumo. Dado su potencial de acumulación en hígado y riñones en los animales, los niveles más altos encontrados en alimentos se dan precisamente en despojos comestibles. Los crustáceos y hongos son acumuladores naturales de cadmio. Se encuentran altos niveles también en otros como: verduras, legumbres, raíces o patatas con almidón y carne y productos cárnicos.

Los cereales, las verduras de hoja,  las patatas, la carne de caza silvestre y el agua del grifo son los contribuyentes más importantes a la exposición alimentaria al plomo en Europa.

NORMATIVA

Actualmente, la UE ha establecido límites máximos en determinados alimentos para el cadmio en el REGLAMENTO (UE) 2021/1323 de 10 de agosto de 2021 y para el plomo en el REGLAMENTO (UE) 2021/1317 de 9 de agosto de 2021. Ambos reglamentos sustituyen al REGLAMENTO 1881/2006 DE LA COMISIÓN DE 19 de diciembre de 2006 por el que se fijaba el contenido máximo de determinados contaminantes en los productos alimenticios.

La nueva normativa ha reducido los niveles máximos de cadmio y plomo en diversos alimentos y ha incorporado límites por ejemplo en productos como alimentos elaborados a base de cereales y alimentos infantiles para lactantes y niños de corta edad, setas, miel, especias y algunos cereales, frutas y hortalizas en los que no existían límites establecidos.

La AESAN ha actualizado y ampliado la información de estos, así como de otros metales pesados:

http://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/seguridad_alimentaria/ampliacion/plomo.htm

https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/para_el_consumidor/ampliacion/consumo_crustaceos.htm

http://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/seguridad_alimentaria/subdetalle/metales_pesados.htm

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